Intel ha dado un paso importante con el lanzamiento de los procesadores Core Ultra, orientados a redefinir el rendimiento en portátiles durante 2025. Esta nueva familia introduce una arquitectura híbrida más eficiente, combinando núcleos de alto rendimiento con núcleos de bajo consumo, lo que se traduce en una mejor autonomía sin sacrificar potencia.
Uno de los aspectos más destacados es la incorporación de una NPU (unidad de procesamiento neuronal), pensada para tareas de inteligencia artificial local. Aplicaciones como la edición fotográfica, el reconocimiento de voz o la optimización del sistema se benefician directamente de esta tecnología. Además, los gráficos integrados Intel Arc han mejorado notablemente, permitiendo incluso jugar a títulos moderados sin necesidad de GPU dedicada.
En términos de consumo energético, Intel promete mejoras significativas frente a generaciones anteriores, algo clave en portátiles ultraligeros. Los fabricantes ya han anunciado modelos con diseños más finos y silenciosos, aprovechando la menor generación de calor.
Con esta generación, Intel busca recuperar liderazgo frente a AMD y Apple, ofreciendo una solución equilibrada para estudiantes, profesionales y usuarios domésticos. Los Core Ultra se perfilan como una opción sólida para quienes buscan portátiles modernos, eficientes y preparados para el futuro.